La problemática de la reducción de rango dinámico en las masterizaciones actuales.

Se ha escrito ya mucho sobre la llamada guerra del volumen. Casi siempre ha sido desde un punto de vista técnico y abordando partes parciales del tema. Además sinceramente estoy un poco cansado de intentar explicar mi visión sobre este asunto a mis clientes, y para no tener que repetir una y otra vez el mismo discurso, me he propuesto escribir sobre ello en mi blog y sugerir que se den una vuelta por aquí­ a todos los que les interese mi opinión sobre esto. Espero exponer de forma entendible un asunto tan complejo y que suscita tantas discusiones dentro de la industria como este. Vamos a ver el tema sin tecnicismos para que sea comprensible para cualquier persona.

Un disco sobrecomprimido con unos niveles altísimos nos dará la sensación de que suena mejor que otro que mantiene la dinámica tan solo si hacemos una comparación A/B entre ellos, y tan solo nos dará esa sensación durante unos segundos, hasta que veamos que el tema musical no tiene sentido artístico. Esto se debe a que cualquier cosa a más volumen que otra va a sonarnos mejor. La razón de esto ha sido ampliamente estudiada en psicoacústica, y se debe a que el sistema auditivo humano no tiene una respuesta lineal, es decir, no oye todas las frecuencias de igual forma.

Fundamentos teóricos básicos necesarios en el mundo del sonido y del audio y que muchos creen conocer.

Al igual que pasa con la música, son pocos los que en el mundo del sonido tienen conocimientos teóricos profundos de lo que se traen entre manos debido a que gran número de personas se aficionan sin pretensiones profesionales. En mi carrera al frente de una mesa de mezcla he podido trabajar con todo tipo de músicos. Algunos tenían más conocimientos "teóricos reglados" que otros y siempre he opinado que lo que prevalece ante todo es el talento. Ahora bien, es indudable que cuando un músico con talento adquiere cierto nivel de conocimiento teórico musical se convierte en una fuerza imparable de la naturaleza. Por un lado toman más soltura y rapidez (lo que conlleva a un aumento de la productividad musical) y por otra le permite usar un lenguaje con el que transmitir cosas complejas que de otra forma sería imposible hacer entender. A veces ni los propios músicos son conscientes de que van adquiriendo poco a poco conocimientos teóricos musicales, ya que se dan con ellos de frente a medida que van sumando experiencia. Por ejemplo con un grupo con los que he trabajado en varios discos casi desde que empezaban a tocar he podido comprobar que con el paso de los años han ido desarrollando un lenguaje musical propio que tan solo ellos entienden y que describe muchas cosas que podríamos encontrar en libros sobre teoría musical. Los que se dedican a la música flamenca creo que son el máximo exponente de lo que os quiero decir.

Resumen general sobre teoría microfónica.

Seguro que muchos de vosotros, a la hora de haceros con nuevos micrófonos para vuestro arsenal, sobre todo si estáis en este mundo del sonido simplemente porque sois aficionados, habréis pateado muchos hilos donde se habla sobre cuál micrófono es el mejor para según qué uso. Podréis haber comprobado que las opiniones son dispares. Cada uno, aunque a veces coincidimos, tiene sus micrófonos preferidos. No hablo solo de tipos de micrófonos, sino de modelos determinados con nombres y apellidos. Estas preferencias vienen dadas por la experiencia de haber probado muchos micrófonos en diferentes aplicaciones. Lo malo es que la mayoría de gente que no se dedica profesionalmente a este mundillo no tiene esa posibilidad y se sienten perdidos a la hora de saber qué micrófono comprar para cubrir ciertas necesidades.

Cualquiera que tenga interés en conocer a fondo las características y el funcionamiento de micrófonos tiene infinidad de libros, a cual mejor, para ello. La finalidad de este artículo es la de poner a vuestra disposición un texto ligero sin mucha carga teórica que os permita, simplemente conociendo determinadas características de un micrófono, saber qué uso podríais hacer de él, independientemente de que conozcáis los modelos más populares.

Formas de usar ecualizadores y compresores en una mezcla.

En todo el tiempo que llevo dedicándome al mundo de los estudios de grabación me he encontrado con gente de toda clase. Gente abierta de mente y otra cerrada como la puerta de un convento de clausura. Pero si hay algo que he aprendido de este trabajo es el que no hay reglas. Mucha gente se echa las manos a la cabeza cuando te ven hacer según que cosa en un estudio, casi acusándote de hereje y lamentando que ya no quemen a gente en las plazas públicas. Se puede pensar que esto sucede sólo en cosas muy específicas, pero veréis que en esta entrada que hasta el orden de colocación de compresores y ecualizadores me hubiera costado la vida hace un puñado de siglos.

Hoy en día internet lo ha cambiado todo. Si alguien necesita informarse de algo tan sólo ha de abrir el Google y rebuscar en las entrañas de la red. Cuando muchos de nosotros empezábamos en esto del sonido la cosa era muy distinta. No había otra forma de aprender que ir a algún centro educativo específico o a una biblioteca donde tuvieran algún libro relacionado con el sonido, cosa que en mi ciudad natal nunca ha ocurrido.

Compresores y su uso durante una mezcla.

En esta ocasión abordaremos unos de los elementos más difíciles de usar en una mezcla: el compresor. Hay que tener en cuenta que el compresor es un dispositivo que nos puede generar muchas satisfacciones, pero también muchos dolores de cabeza, y su correcto uso es en gran medida lo que define bien a un profesional. Cada persona tiene una filosofía propia a la hora de usar los compresores, aunque las cantidades de compresión y sus ajustes dependan en gran medida del tema musical con el que trabajemos.

En esta entrega intentaremos aprender a usar correctamente un compresor por medio del estudio de estos dispositivos, así como con algunos ejemplos prácticos. Además analizaremos las funciones de un compresor dentro de una mezcla y veremos qué tipos de compresores existen.

Dispositivos para cambio de dinámica y trucos sobre sus usos.

En la entrega anterior vimos cómo hay que aplicar cualquier ecualización sabiendo en todo momento qué es lo que queremos conseguir como resultado. Algo similar pasa a la hora de aplicar cualquier modificación en la dinámica de una señal. En esta ocasión veremos las distintas armas con las que contamos a la hora de modificar tanto las dinámicas de las pistas de forma individual como la dinámica de un conjunto de varias pistas, aparte de dar una guía de inicio que os pueda ayudar a hacer las configuraciones correctas en dichos procesadores. También analizaremos uno de los conceptos que ha creado y que sigue creando más controversia entre diferentes ingenieros de mezcla y que muchas veces provocan ciertos “roces” entre los ingenieros de mezcla y de mastering.

Nos referimos al uso de un compresor estéreo en el bus de mezcla. Aparte analizaremos las diferencias existentes entre el uso de dispositivos como expansores y puertas de ruido. También veremos que una sobrecompresión en la mezcla puede hacer que la música suene plana y oscura, aparte de analizar los errores más comunes que se cometen a la hora de comprimir durante una mezcla.

Uso de ecualizadores en mezcla.

Después de la pequeña introducción a la ecualización y a los procesadores de dinámica del artículo anterior, en la cual, muy a pesar nuestro, fue necesario soltar bastante “rollo” teórico, llegamos al punto en el que se hace necesario dar algunos consejos prácticos para poder sacar todo el rendimiento a lo explicado anteriormente. Espero que hicierais caso de lo dicho en ese artículo, y que llegados aquí tengáis claro el funcionamiento teórico tanto de ecualizadores como de puertas y compresores, y que hayáis tenido el detalle de hacer algunas pruebas sobre vuestras propias pistas para asentar bien los conocimientos teóricos. Si no es así, antes de seguir leyendo el artículo, os recomiendo que busquéis el capítulo anterior y no volváis aquí hasta que no dominéis lo explicado allí.

En ningún momento mi intención es la de sentar cátedra sobre cómo se debe ecualizar o modificar la dinámica de vuestras pistas durante la mezcla. Simplemente mi intención es la de aconsejaros cómo debéis afrontar estos procesos tan complejos con sentido, y sin que os deis cuenta a la larga de que habéis adquirido malos hábitos.

Tipos de ecualizadores y procesadores de dinámica.

En el artículo pasado analizamos los conceptos fundamentales relacionados con la mezcla. Vimos cómo podemos afrontar una mezcla desde el principio, algunos consejos sobre cómo hacer el proceso de mezcla menos traumática y cómo crear nuestra propia filosofía de mezcla. Ahora empezaremos a analizar los diferentes procesos técnicos implicados en una mezcla musical.

Antes de empezar el análisis de dichos procesos técnicos sería bueno citar algunas cuestiones importantes sobre ellos. En primer lugar, debemos tener en cuenta en todo momento que los procesos técnicos que citaremos a continuación deben estar al servicio de la música. Esto quiere decir que no debemos aplicar libremente una ecualización, una compresión, una reverberación... sino que debemos saber para qué hacemos una modificación en las pistas que tenemos. No debemos aplicar, por ejemplo, una compresión de forma sistemática en un bombo. Habrá veces en las que un bombo necesite un ataque más rápido que otras, un ratio más alto que otras...

Qué es una mezcla, qué pretendemos con ella y por dónde empezar.

El rápido desarrollo de los sistemas de audio digital ha producido una “democratización” de la tecnología de producción de audio, la cual, hasta hace poco tiempo, estaba únicamente en manos de los profesionales del medio audiovisual. En la actualidad cualquier músico aficionado, con una pequeña inversión, puede permitirse el lujo de tener en casa un pequeño estudio de producción donde poder dar rienda suelta a sus “perversiones” musicales. Muchos de estos músicos se sienten impotentes ante la cantidad de conceptos técnicos con los que tienen que lidiar en la actualidad, y algunos de ellos llegan a invertir más tiempo en los aspectos técnicos de audio (mezcla, masterización, compresiones, ecualizaciones...) que en lo que realmente es importante (el tema musical en si).

No hay que olvidar que cualquier persona con un mínimo de gusto musical preferirá escuchar un buen tema con un sonido normal a un tema horroroso con una producción excelente, así que es contraproducente en un músico llegar a obsesionarse con cuestiones que sobrepasan sus funciones.

El proceso de producción a fondo y todos los actores que actúan en él.

Cada vez más y más músicos están dejando de tener en cuenta lo que significa y las implicaciones que tiene realizar una producción musical. Supongo que los que me conocéis en persona ya me habréis oído decir eso de que hoy en día un alto porcentaje de discos que se lanzan son tan solo "maquetas de larga duración". El plasmar una obra musical en un soporte no solo significa llegar al estudio, grabar, mezclar, editar, masterizar y listo. Hay mucho más detrás de todo eso.

En esta entrada veremos que la producción musical se divide en diferentes fases, en qué consiste cada una y quién está implicado en cada paso.

¿Qué es una obra musical y qué es un producto musical? Antes de empezar a analizar el proceso de producción musical es bueno que nos paremos en definir qué es eso. Mucha gente tiende a confundir y a intercambiar los términos obra musical y producción musical.


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